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La Gloria de Eisental - Vigésimo tercer torneo.

Miér Ene 04, 2012 10:10 am por Jodri Rompehierro

Los juglares se encargan de llevar las noticias aquellos que no saben leer, y con sus cánticos transmiten toda la información. Esta vez cantan himnos de guerra, de lucha y combate. Pero más allá de su exagerada visión, comentan el que será el vigésimo tercer torneo de Eisental:


La Gloria …


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Para todos los usuarios.

Mar Ene 03, 2012 6:59 pm por Jodri Rompehierro

¡Muy buenas mis pequeños y Feliz Año Nuevo para todos!

Empezamos un año nuevo, y mi primera impresión no ha sido muy buena… Puede que esté confundido, o espere demasiado… Pero es lo que me parece y me cuesta decirlo… No sé si entenderéis a lo que me refiero.

En fin, aparte de …

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Un día especial

Mar Oct 25, 2011 7:05 am por Jodri Rompehierro

Un día especial


Saludos a todos y a cada uno de vosotros. Hoy es un día muy especial, y en nombre de todos los administradores tengo que contaros algo. Esta vez no voy a narrar ningún combate, ni a rolear con vosotros. Creo que lo que voy a deciros es más importante. Algo dentro de mí me …

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Transfondo del mundo

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Transfondo del mundo

Mensaje  Alfred Midfor, sacerdote el Sáb Oct 30, 2010 12:02 pm

Hace diez mil años, el mundo se encontraba dominado por una persistente y entumecedora época de hielo. Al norte, todos los territorios hasta lo que hoy es Arabia eran áridos, fría tundra. Aquellos seres que vivían en el planeta estaban en su mayoría confinados en las regiones ecuatoriales. Entre ellos estaban los antepasados de los Elfos, de los Enanos y de los Humanos. Poco más que animales, andaban errantes por los bosques y la tundra, cazando bestias salvajes y desenterrando raíces. Sin embargo, no eran las únicas especies moradoras en el globo. El mundo también estaba cupado por criaturas de inteligencia cósmica, seres cuyos caprichos estaban causando un efecto en la suerte del planeta y en sus habitantes evolucionados: eran los Antiguos Slann. Los Antiguos Slann eran una antigua raza. Hace miles de millones de años vinieron de un mundo desconocido a muchos años luz a través de la galaxia. Eran extraños, nsondables y poderosos más allá de lo que se pueda imaginar. En su civilización, la astrofísica, la filosofía mística y los misterios de la magia eran una misma cosa, y sus vidas estaban guiadas por pensamientos y emociones desconocidos e inescrutables para inteligencias tan simples como las que hoy pueblan la tierra. Aprendieron a viajar de mundo en mundo a través de un complejo sistema de puertas interdimensionales - e incluso conocieron los riesgos de los vacíos en el espacio, los horrores ocultos que habitaban las regiones del Caos a las que conducían sus puertas. Durante su ominación del Universo, los Antiguos Slann viajaron a muchos mundos, incluyendo este...

A lo largo de muchos milenios, los Antiguos Slann fueron asiduos visitantes, trayendo nuevas plantas y animales, y comentando el desarrollo de los que habían traído con anterioridad. Experimentaron con estructuras genéticas - presumiblemente para remediar alguna extraña carencia de su propia naturaleza- e incluso alteraron la órbita del planeta, con lo que el clima se volvió más cálido. Las capas polares retrocedieron, y poco a poco los densos bosques se extendieron por toda la zona que fue posteriormente conocida como el Viejo Mundo. Empujadas por la mejora climática, las criaturas comenzaron a emigrar hacia el norte para poblar las nuevas tierras, y de entre todas ellas, los primeros fueron los Elfos. Esta joven especie creció para amar los bosques, y fueron educados para obtener la cosecha natural de los árboles y las plantas. Desde su gran ciudad en el continente occidental, los Antiguos Slann observaban atentamente el progreso de los Elfos. E incluso antes de que hubiesen alcanzado una auténtica señal de civilización, los Slann se los llevaron del Viejo Mundo, reinstalándolos en una extensa isla situada entre las principales masas continentales. Allí los Elfos fueron educados cuidadosamente, hasta el punto de que se desarrolló una floreciente y sofisticada sociedad en el territorio que hoy conocemos como los Reinos Elfos. En este momento, los Enanos también habían comenzado a emigrar hacia el norte, siguiendo el camino que habían tomado los Elfos. Encontrando el Viejo Mundo a su gusto, comenzaron a construir toscos refugios de piedra entre las montañas, y a aprovechar de los animales salvajes su piel, su carne y su leche. El nacimiento de la Humanidad como raza civilizada todavía estaba lejos, y los pocos bárbaros incapaces de relacionarse que habitaban entre los bosques no suponían una amenaza real para los antiguos Enanos. Los planes de los Antiguos Slann parecían desarrollarse satisfactoriamente. El planeta era más cálido y habitable para los nuevos seres que se desenvolvían en él. Las especies emergentes evolucionaban rápidamente, y el sentido de su progreso descansaba decididamente en las manos de los Antiguos Slann. El motivo de todos estos experimentos seguía siendo un misterio. iQuizás las razas de Elfos, Enanos y Humanos estaban destinados a convertirse
en esclavos, sirvientes o ayudantes suyos? iPuede que no fueran más que fascinantes experimentos llevados a cabo por seres cuyos poderes se extendían a la estructura misma del espacio y a los vacíos de su principal horror? Sea lo que fuere, parece improbable que llegue a saberse alguna vez, ya que el experimento fue cortado en seco, por un desastre de catastróficas proporciones.

LA CAÍDA DE LOS ANTIGUOS SLANN 

Las puertas interdimensionales de los Antiguos Slann les permitían atravesar rápidamente distancias de muchos años-luz. Desde fuera, las puertas se presentaban como agujeros negros, muchos de ellos bastante pequeños y emplazados en los planetas; otros enormes, y situados en las profundidades del espacio. Las dos puertas mayores en el mundo, se encontraban sobre los polos, y constituían los principales puntos de entrada y salida para las grandes naves de los Slann. Las puertas eran entradas a una realidad de <<espacio intermedio», <<falso espacio)) o «vacío». No obstante, este agujero no estaba realmente vacío, sino compuesto por un fluido cambiante, de naturaleza completamente desconocida. Era posible viajar a través suyo, siendo potentemente impulsados a intervalos y quedando el viajero a salvo de la sustancia del vacío. Tal protección era necesaria, ya que los vacíos estaban habitados por fuerzas y poderes que no podían abarcar inteligencias como las nuestras. Los Antiguos Slann conocían estos riesgos, y aprendieron cómo aplacar muchos de estos entes extraños por medio de siniestras brujerías y sacrificios impíos. Fue el derrumbamiento de una de las dos puertas polares lo que llevó a la creación del mundo tal y como es en la actualidad. Lo que ocurrió exactamente sólo puede barruntarse: lo más probable es que los Slann encontrasen alguna inteligencia demasiado grande incluso para su magia, o puede que fuese algún accidente catastrófico causado por un mal funcionamiento en la maquinaria que regía las puertas. Desde sus emplazamientos en el espacio, las puertas hicieron erupción sobre las zonas polares del planeta, liberando la caótica materia del vacío sobre el mundo, y formando un puente permanente a otros insondables lugares y realidades. Estas dos grandes zonas de inestabilidad dimensional permitieron a muchas extrañas y peligrosas criaturas acceder al mundo, y ahí es donde radica el origen de muchas de las salvajes y terribles monstruosidades que hoy viven. Más peligroso todavía, el derrumbamiento de las puertas permitió a muchos de los seres que vivían en el vacío manifestarse parcialmente en nuestro universo. Estos entes multidimensionales habían sido apaciguados por los Antiguos Slann, pero entonces quedaron libres para satisfacer sus malsanos caprichos e instintos en un mundo que había sido inaccesible para ellos durante tanto tiempo. Muchos de estos seres eran criaturas pequeñas y maliciosas, seres desamparados que sólo tenían una existencia física; otros eran mayores y más poderosos, los Dioses y los Demonios del Vacío. Estos seres podían vivir simultáneamente en varias realidades, aunque en cada realidad su consciencia podía manifestarse de diferentes maneras, y a menudo tomaba forma en función del influjo de otras voluntades. De esta forma, el más fuerte de entre ellos con frecuencia daba forma al más débil, mientras el menos fuerte accedía a las mentes de las criaturas vivientes y las convertía al servicio de los nuevos dioses.

EL COMIENZO DEL GOBIERNO DEL CAOS 

Los seres que trasladaron parte de su conocimiento al mundo eran de muchas especies y disposiciones. Algunos eran benignos, otros no tanto, y la mayoría eran dementes e irracionales. Pero todos eran criaturas del Vacío, todos tenían sus raíces en la materia del Caos de que se componían sus propios reinos. Como sólo parte de su ser podía introducirse en el mundo, algunos se manifestaron como auténticos Caóticos, criaturas caprichosas y cambiantes, mientras otros se introdujeron como personalidades con mentalidad simple, que encerraban armonía, y como entidades Legales estáticas (los seres de Ley no son sino una de las múltiples posibilidades del Caos). Comenzó un guerra entre las criaturas para dominar el mundo, y mientras el poder oscilaba entre el Caos y la Ley, las puertas disformes de los Polos se encogían o aumentaban de tamaño, ensanchando con la buena suerte del Caos, y estrechándose con el ascenso de la Ley. Todo ese tiempo, las puertas disformes dejaron como consecuencia toda una corriente de inestabilidad y corrupción, que se desbordó durante la dominación del Caos. En el momento del inicial y catastrófico desmoronamiento de las puertas, una gran cantidad de materia prima fue succionada del vacío al mundo. este material puro del Caos era en su mayor parte de una clase fina, como polvo, aunque también había una gran cantidad de trozos pesados. Estos grandes pedazos de materia del Caos llegaron a conocerse como Piedras de la Disformidad, una poderosa fuente de pura energía Caótica y poder mágico, en tanto que los seres que las acompañaban constituyeron los nuevos demonios y divinidades en un mundo privado de la protección de los Antiguos Slann. Y peor aún, la pervertida influencia de las Piedras de la Disformidad y del mas fino polvo del Caos confirió a muchas criaturas nuevas y horripilantes formas. Esto llevó a la aparición de ran número de nuevas especies, incluidas las asquerosas mutaciones humanas conocidas como los Hombres Bestia, y los archisirvientes del Caos, los fétidos hombres-rata que se autodenominan Skaven.

EL DECLIVE DE LOS SLANN 

Con el desmoronamiento de las puertas interdimensionales -hace 7.000 años- la civilización de los Antiguos Slann sobre este planeta llegó a su fin. Sus descendientes olvidaron progresivamente las viejas costumbres y el saber, y sus ciudades se convirtieron en ruinas: las toscas imitaciones erigidas en su lugar no fueron sino una sombra de sus anteriores glorias. Los Slann no pudieron combatir el declive de su cultura, cuando las filosofías clásicas, la tecnología y las tradiciones fueron perdiéndose poco a poco, dejadas atrás en un ritual sin sentido, o quedando envueltas en un velo de leyenda. No obstante, los Slann seguían siendo seres de voluntad recia, resistentes ante las tentaciones del Caos. Retuvieron algunas de sus mejores magias y fueron todavía capaces de doblegar las voluntades de las ahora desencadenadas criaturas del Vacío. Estos seres llegaron a ser adorados como dioses, y los Slann trataron de aplacarlos con medios terrenales, a través del sacrificio y de siniestros ritos de magia. Solamente en alguna rara ocasión, adoraban los Slann a los Dioses del Caos, cuando las mutaciones físicas que afectaban a otras especies les afectaban a ellos, aunque en menor medida. La mayor amenaza para la civilización de los Slann procedía de las nuevas especies que, mutadas por el Caos, crecieron rápidamente en poder. Vivían en madrigueras bajo las ciudades de los Slann, y salían a la superficie para causar estragos bajo formas de plagas, incendios y asesinatos. Los repugnantes seres lagarto de las montañas iban cribando el continente occidental con sus orificios de gusano y, recientemente, se habían unido a ellos las excavaciones de otras criaturas del Caos, de manera que ahora el Caos está casi en condiciones para dar comienzo al asalto final contra los restos de la civilización de los Slann.

Aunque el mayor servidor del Caos, si bien desconocido, es la Humanidad. Por lo que respecta a la especie humana, está irremediablemente corrompida por la codicia del poder, las conquistas y la riqueza. Así los Slann encuentran sus tierras invadidas por toda suerte de Humanos del continente oriental, aventureros del Viejo Mundo, y los despiadados Nórdicos. Espoleada por estos acontecimientos, la caída de los Slann es cada vez más rápida, y muchos han caído ya en el hábito de adorar secretamente a los Dioses de la Oscuridad. Con la caída de la civilización de los Antiguos Slann, las razas de Elfos, Enanos, y Humanos fueron abandonados a su propia suerte. Los Elfos fueron mínimamente corrompidos por las Piedras de la Disformidad que llovieron sobre la atmósfera: unos pocos fueron corrompidos, pero la mayoría permaneció fiel a los ideales inculcados en su composición genética por los Antiguos Slann. Los Enanos corrieron peor suerte. Seres menos evolucionados, fueron más sensibles a los efectos de las Piedras de la Disformidad: sus personalidades fueron cambiadas en formas que no podían haber imaginado los Antiguos Slann. Los Humanos fueron los que peor lo pasaron, ya que fueron expuestos a las Piedras de la Disformidad antes de que la especie se hubiese desarrollado más allá del estadio de los animales irracionales. Al igual que pasó con las razas evolucionadas, así aconteció con las demás criaturas del mundo, de tal forma que en cada generación de todo ser viviente fue sembrado el vicio del Caos: el vicio que siempre daría lugar a la corrupción de la mente y a la mutación del cuerpo cuando los años pasasen. En la Humanidad, la exaltación del Caos acarreó muchas cosas que fueron beneficiosas, aun así quedaba en el seno humano un peligro oculto, una debilidad por el mal, que predestinaba la condena de la especie, tan cierta como los mas notorios males que cribaban bosques y montañas.

EL DESARROLLO DE LOS ELFOS 

En su gran mayoría incólumes al desmoronamiento de las puertas interdimensionales, los Elfos continuaron prosperando en sus Reinos isleños. Su ya considerable conocimiento de la magia de los Antiguos Slann les permitía dominar y dirigir a muchos de los nuevos seres. De entre éstos, los Elfos escogieron a diversas criaturas benignas y cultivaron su veneración, incluyendo a la hedonista criatura que llamaban Meneloth. En el espacio de miles de anos desde el derrocamiento de los Antiguos Slann, los Elfos habían desarrollado su propia, noble y sofisticada civilización, y habían comenzado a explorar el mundo desde su hogar en las islas. Hace casi 6.000 años navegaron por primera vez hacia el oeste, quedando maravillados ante las ruinas de los Antiguos Slann. Hacia el este, establecieron asentamientos a lo largo de las costas del Viejo Mundo donde descubrieron la emergente raza de los Enanos, iniciando una estrecha relación de intercambio comercial y cultural. Al menos en un principio, los Elfos tenían mucho que enseñar a esta nueva raza, y mucho que ganar en forma de riquezas minerales, extrañas pieles y piedras preciosas.

Durante miles de años todo marchó bien, hasta que las aún incipientes fuerzas del Caos tocaron las mentes de los Elfos. Aunque eran magos de increíbles poderes, los Elfos eran como niños comparados con los Antiguos Slann, y muchos fueron atraídos al culto de la oscuridad, de los dioses del mal. Pero los Elfos eran esencialmente criaturas del Bien (quizás porque los Antiguos Slann habían intentado que así fuera), y la gran mayoría resistió el influjo del Caos. Una gran guerra civil se desató encarnizadamente a lo largo de los Reinos Elfos durante muchos años. Al final, los Elfos malvados fueron desterrados, asentándose en las tierras occidentales donde llegaron a ser conocidos como los Elfos Oscuros.

Durante un tiempo, el mundo volvió a una aparente paz y prosperidad, aunque la creciente ambición de los Enanos y la arrogancia de los Elfos eran un mal presagio para el futuro. Las relaciones entre las dos razas fueron empeorando, hasta que hace menos de 5.000 años (2.000 años tras la caída de los Antiguos Slann), estalló una gran guerra, la herencia de estas continuamente adulteradas relaciones entre las dos razas hasta este día. Murieron muchos en ambos bandos, y varias de las más famosas ciudades de los Enanos fueron destruidas. Finalmente, y a pesar de todo, los Elfos abandonaron el Viejo Mundo, salvo unos pocos que se establecieron en las espesuras, en el interior de los bosques, lejos de los dominios de los Enanos. Los Enanos se consideraron vencedores, pero habían perdido muchos asentamientos y una gran parte de su población. Desde ese momento y en lo sucesivo, los Elfos sólo se involucraron en los asuntos del Viejo Mundo de vez en cuando. Su propio pueblo permaneció durante gran tiempo inactivo, y se volvieron introvertidos, hedonistas y culturalmente aislados. Sus barcos todavía doblegaban los océanos del mundo, comerciando con las florecientes civilizaciones de Humanos y los Slann que quedaban viviendo en el gran continente de Lustria. A lo largo de los últimos 5.000 años, los Elfos se habían escindido en cuatro tribus diferentes: los Elfos Marinos, los Altos Elfos, los Elfos Silvanos, y los Elfos Oscuros

EL DESARROLLO DE LOS ENANOS 

Los Enanos fueron la segunda especie en viajar hacia el norte desde el ecuador, cuando la tierra se calentó y los espesos bosques se extendieron por el Viejo Mundo. En la época en que llegaron, había pasado mucho tiempo desde que los Elfos habían partido hacia las tierras reservadas para ellos por los Antiguos Slann. Los Enanos se establecieron por toda la cordillera que fue más tarde conocida como las Montañas del Fin del Mundo, que comenzaba en las tierras tropicales del sur y se extendía a lo lejos hacia el norte, allende el Viejo Mundo. Mientras viajaban hacia el norte, los Enanos excavaron túneles en las montañas. Al principio, vivieron en toscas cavernas naturales, después en sólidos refugios hechos de piedra, y en algún caso en grandes fortalezas de piedra que se encontraban en parte por encima y en parte por debajo de la tierra. Los Enanos no se desplazaron hacia el norte en masa, sino que se establecieron paulatinamente, de tal manera que los primeros asentamientos al sur nunca fueron abandonados, y toda la cordillera constituía un único dominio Enanil de gran entidad. La caída de los Antiguos Slann aconteció en el despertar de la civilización de los Enanos, y por ello muchos Enanos mostraban indicios de comportamiento Caótico, sin duda debido a la influencia del material del Caos arrojado al mundo cuando las puertas se derrumbaron.

Igualmente, los Enanos sólo evolucionaron en lo social una vez hubieron establecido sus propios dioses y demás fuerzas del mundo, así que nunca alcanzaron una forma de autogobierno como la disfrutada por los Elfos. A pesar de todo, los Enanos fueron una especie desarrollada en la época en que los Elfos regresaron al Viejo Mundo, y especialmente eran diestros constructores, trabajadores del metal y guerreros. Ya habían conocido y sometido a numerosas criaturas del Caos, y su continua lucha contra los Goblins y Orcos había comenzado (aunque muchos piensan que los Goblins y otras criaturas cercanas no eran sino deformes descendientes de Enanos y Elfos mutados por la inicial oleada de material del Caos en el mundo, mientras otros creen que tales ruines criaturas consiguieron acceder desde otros mundos, a través de los desmoronados portales). Los enanos se beneficiaron en gran medida de la más antigua civilización de los Elfos, y un sano intercambio de bienes y conocimientos permitió prosperar a ambos, mientras mantenían a raya a las criaturas Caóticas. Antes de que Elfos y Enanos se enzarzaran en una guerra, los Enanos gozaron de una sólida bonanza, y su población aumentó considerablemente. Inmensas ciudades fueron erigidas entre las Montañas del Fin del Mundo, y fantásticos tesoros de piedras preciosas fueron extraídos con pericia de minas cuyos túneles se extendían a lo largo de kilómetros bajo la superficie. Sin embargo, todo se perdió en las guerras contra los Elfos que resultaron de la creciente rivalidad entre las dos razas.

Con el final de las guerras y el abandono del Viejo Mundo por parte de los Elfos, los Enanos se encontraron incapaces de conservar su vasto reino, y una auna, sus fortalezas y ciudades cayeron en manos de los Goblins y sus aliados. El desastre final tuvo lugar hace 4.000 años, en forma de masiva actividad volcánica que destruyó gran número de asentamientos enaniles y cubrió las tierras del este de ceniza, escombros y nubes permanentes. Parece inverosímil que la creación de las Tierras Oscuras haya tenido un origen natural, porque se ajustaba a los propósitos de las criaturas de las tinieblas demasiado bien: conseguir la caída de los Enanos, y que las Montañas del Fin del Mundo llegaran a estar infestadas de toda suerte de criaturas malignas, incluyendo demonios moradores del Vacío, muchos de los cuales eran adorados por los Goblins como dioses. Pero los Enanos no estaban completamente destruidos, aunque su poder se vio severamente menguado. Los que permanecieron en dispersas comunidades en las montañas se vieron obligados a librar constantes batallas con los Goblins, hasta tal punto que ésta llegó a ser conocida como la era de las Guerras Goblins. Una de las escasas ciudades que permaneció libre fue Karaz-a-Karak, el más extenso e importante dominio enanil, y único situado bastante al norte de la principal actividad volcánica. Otros Enanos abandonaron las Montañas del Fin del Mundo en masa y fundaron nuevos reinos en las Montañas Negras y en las Montañas Grises.

LOS COMIENZOS DE LA HUMANIDAD 

Fue la caída del gran reino enanil, y la posterior dispersión de los Enanos por las Montañas del Viejo Mundo, lo que inició por primera vez las relaciones con los Humanos. Esto ocurrió hace unos 3.000 años y unos 4.000 tras el declive de los Antiguos Slann. Durante dicho período la Humanidad se había desarrollado por completo dentro del nuevo mundo disforme y Caótico. Pocos quedaron tan influenciados por el Caos como para adorar a los Dioses Caóticos, si bien indudablemente las cualidades de vigor, agresividad y cambio cultural de que carecían en su conjunto los Elfos, y que estaban presentes sólo en parte en los Enanos, se desarrollaron en ellos en gran medida.

Los Enanos observaron a las primeras tribus Humanas abrirse paso hacia el norte desde el sur, y ocasionalmente comerciaron con ellos, trocando cueros y pieles por utensilios de metal, baratijas, y en algún caso trabajos. Los Humanos aprendieron mucho de estos intercambios, pero se mantuvieron celosamente independientes, y así su avance cultural se produjo de forma rápida y autónoma. En quinientos años, la Humanidad había evolucionado, desde el salvaje desnudo a los granjeros y ganaderos... ciertamente bárbaros, pero poderosos guerreros contrarios a las criaturas del mal tales como los Goblins. Los Enanos, durante tanto tiempo en peligro de irse a pique, habían encontrado un nuevo aliado, y juntas, las dos razas expulsaron a los Goblins del Viejo Mundo de vuelta a las tinieblas. Los espesos bosques y montañas continuaban siendo peligrosos, pero la mayoría del Viejo Mundo era ahora libre.

Los Enanos siguieron viviendo en sus hogares originales, bajo la constante amenaza de los Goblins, pero bastante más seguros de lo que lo habían estado en muchos años. Mientras la Humanidad continuaba prosperando y evolucionando, los Enanos desarrollaron una estrecha identificación con las minas y las montañas. A lo largo de los siguientes dos mil años, la Humanidad progresó como civilización urbana, y los tradicionales oficios de los Enanos fueron bien recibidos en el ajetreado y poblado Viejo Mundo. Hoy, muchos Enanos viven en ciudades Humanas donde sus habilidades en la ingeniería y la metalurgia les reportan una distinguida existencia. Sin embargo, es un hecho innegable que los Enanos están extinguiéndose, sus asentamientos en las Montañas del Fin del Mundo son menos año tras año, mientras su tradicionalmente baja tasa de natalidad pone de manifiesto que su número está en constante disminución Peor aún, una fuerte erupción de la puerta más al norte, condujo recientemente a un gran número de criaturas del Caos a las tierras del norte, corrompiendo a la vez a un buen número de Enanos Nórdicos y convirtiéndoles en repugnantes Enanos del Caos.

EL DESARROLLO DE LOS HALFLINGS 

El origen de estos pequeños Humanoides es incierto, pero parece ligado al de la Humanidad, desde que se reconoce que, cuando la Humanidad siguió a los Enanos hacia el norte, los Halflings ya eran una raza específica. No son una especie prolífica y nunca han existido muchos: incluso hoy puede afirmarse que no hay más que unos pocos miles de estas pequeñas criaturas. Ellos representan lo que puede haber sido el último experimento genético de los Antiguos Slann, y se puede barruntar que fue un intento para idear una criatura inmune a los efectos del Caos... a los que en gran medida los Halflings lo son, en efecto.

Su semejanza con los Humanos (especialmente con los niños) permite apuntar un origen Humano, pero razonablemente éste debía haber tenido lugar antes de que se desbaratase la civilización de los Antiguos Slann. Si los Halflings fueron un intento para crear una criatura que sobreviviera a un desastre vaticinado relativo a los portales, entonces los experimentos podían llevar largo tiempo inacabados cuando comenzó el desastre. Aunque inmunes al influjo del Caos, los Halflings carecen de la fuerza física y la madurez intelectual que les permitiría subsistir por sí solos. En vez de ello, han vivido ligados a la Humanidad durante tanto tiempo que nadie puede recordarlo, disfrutando de la protección de su tamaño, y de su laboriosidad.

EL ASCENSO DE LA HUMANIDAD 

Los Humanos son una reciente adición a las razas del Viejo Mundo. Tan sólo hace tres mil años, primitivos grupos de cazadores siguieron a los Enanos hacia el norte y comenzaron a establecerse en los bosques del Viejo Mundo. En un principio vivieron de la salvaje actividad de la caza, la pesca y de recoger las cosechas de la naturaleza. En poco tiempo, sin embargo, habían construido asentamientos relativamente primitivos (puede que imitando las fortalezas de piedra de los Enanos) y comenzado a reunir ganado. Mientras las diversas tribus comenzaban a trabajar sus propias tierras, su desarrollo se veía obstaculizado, tanto por sus propias rivalidades y enemistades, como por los ataques de las omnipresentes hordas Goblins. Ambos problemas fueron finalmente solventados por la aparición de un fuerte caudillo en la figura de Sigmar Heldenhammer («El que empuña el Martillo»), que unió a las tribus Humanas del Noreste del Viejo Mundo y, aliándose con los Enanos, derrotaron finalmente a los ejércitos Goblins, empujándoles de vuelta a las Tierras Oscuras. Así se prepararon los cimientos en los que descansa el Imperio actual.

Durante los quinientos años siguientes la Humanidad se expandió con fuerza. Las razones del rápido desarrollo de la raza pueden ser rastreadas hasta sus orígenes, en el tiempo en que las puertas interdimensionales se desmoronaron, liberando una gran cantidad de materia virgen del Caos hacia el mundo. Aunque el Caos tiene el poder de mutar y destruir, es también típicamente agresivo, cambiante y vigoroso. La Humanidad heredó muchas de estas cualidades. Hubo muchos de entre la especie, que fueron predestinados a la corrupción por el humillante Caos: sus formas mutaron, sus mentes y cuerpos se retorcieron de tal manera que se revelaron nuevas especies de abominables criaturas humanoides (los horrorosos Hombres Bestia). Pero la gran mayoría continuó identificable como Humana, y los Hombres-Bestia, y otras asquerosas mutaciones fueron conducidos dentro de los bosques de la oscuridad, o bajo tierra, donde anidaban otros viles servidores del Caos. Hace mil quinientos años, el Imperio se desmembró en una serie de pequeños y belicosos reinos, en su mayoría basados en las nuevas ciudades que los Humanos comenzaron a construir. Estas aún eran bastante toscas para los patrones de los Enanos y Elfos, y la vida era muy dura para la mayoría: nadie esperaba vivir mucho tiempo, y el hambre y la enfermedad eran corrientes, en una época en que se carecía de todo menos de lo más primario. La mayoría de la gente pasaba toda su vida escarbando en la tierra para subsistir. Los edificios eran en su mayor parte de madera, pues el esfuerzo de levantar construcciones de piedra estaba reservado para algunos sepulcros, templos y ocasionalmente fortalezas. En este período la Humanidad desarrolló un coherente idioma escrito, aunque su uso no llegaría a convertirse ni remotamente en usual hasta dentro de otros quinientos años.

Al sur, aparecía una nueva amenaza, bajo la forma de invasores que venían desde Arabia decididos a una cruzada religiosa. Con años, y el asentamiento en la zona hoy conocida como Kislev de muchas de estas tribus, el Viejo Mundo comenzó a asumir la configuración política que tiene en la actualidad. Apercibiéndose de que las disputas internas les estaban dejando expuestos al ataque de otros Humanos, sin contar las Incursiones del Caos, el Imperio fue reunificado bajo Magnus el Pío. Con el desarrollo de un sistema de carreteras de distintas especies y de útiles vías de agua, las distintas naciones llegaron a ser estables definitivamente y prósperas comunidades se desarrollaron.

Una típica ciudad en la actualidad, tiene varios miles de habitantes con bellos edificios hechos de piedra o incluso del recientemente inventado ladrillo. Arte, ciencia, literatura y el estudio de todas las materias florecieron bajo el patronato de hombres ilustrados, mientras todos daban la bienvenida a los albores de una nueva era de ilustración Humana. La Humanidad no está ya por más tiempo ligada por completo a la tierra, y muchos se ganan sus vidas como artesanos en uno u otro oficio, mientras el desarrollo de la industria avanza con rapidez. La Metalurgia, la vidriería, la imprenta, los trabajos sobre madera y tejidos sobrepasan ahora a los demás, incluso a los de los Enanos, muchos de los cuales están involucrándose activamente en los nuevos desarrollos. La pólvora es quizá el mas reciente descubrimiento, aunque hasta el momento es más bien inestable y desaprovechado.

LA INVASIÓN DEL CAOS 

De este modo la Humanidad ha prosperado y crecido, su avanzada civilización parece sólida y estable. No obstante, pocos sospechan de la debilidad de los cimientos sobre los que se erige. Cada generación engendra nuevos males, nuevas mutaciones y corrupciones del alma Humana. Aunque muchas malformaciones son eliminadas al nacer, y otras incontables son conducidas a la espesura de los bosques, siempre hay algunas, esas aparentemente menos viciadas, que quedan formando parte de la sociedad Humana. Dentro de las ciudades del Viejo Mundo, y en las impías arboledas del espeso bosque, Humanos corruptos honran a los abominables Dioses del Caos. Para la mayoría de los Humanos, tales asuntos siguen siendo un misterio, y pocos imaginan los peligros engendrados por sus propios congéneres.

Los bosques y arboledas silvestres son otra cuestión. Aquí los peligros son más tangibles (las crecientes bandas de Goblins y Hombres Bestia del Caos). Los viajeros temen la oscuridad, los bosques cerrados y sólo un loco saldría de viaje hacia las montañas sin la seguridad proporcionada por otros muchos. Incluso bajo las ciudades de la Humanidad, por debajo de las más profundas cloacas y alcantarillas, las fatalidades del Caos corroen las entrañas de la civilización. Criaturas mutantes, poseedoras de una cruel inteligencia, gobiernan un mundo de túneles y cavernas desconocidos para la Humanidad. Las más importantes de entre éstas son los Skaven, Hombres-rata Caóticos y sirvientes de la entropía. Sus excavaciones conectan los continentes en una telaraña de podredumbre que prospera bajo los mismísimos hogares de la Humanidad, a la vez que sus túneles conectan en secreto con sótanos y desagües. Se alimentan de inmundicias y de aquellos tan desafortunados como para extraviarse en sus dominios, y nadie sospecha todavía del alcance de su rastrera maldad. La Humanidad está siempre dispuesta a encontrar una explicación racional a los horrores que acontecen a sus ciudades: podredumbre, desapariciones, plagas, incendios y muerte. E incluso muy a menudo, los mismísimos confines de los eriales Caóticos se expanden y dan impulso a las desbordantes olas de corrupción. Todo y todos quedan atrapados en estos encuentros sangrientos, en los que hasta las leyes de la naturaleza son vulneradas más allá de lo imaginable. El cambio y la mutación son engendrados y acelerados tanto en las criaturas muertas como en los seres vivientes. Las piedras pueden fundirse y fluir como líquidos, las personas y los animales retorcerse y mezclarse en formas horribles, y siempre rodeando el mar del Caos se encuentran las hordas de Guerreros del Caos, asesinando y regodeándose en su carnicería. Y, cuando finalmente baje la marea, como siempre ocurre –aunque nunca se retira tanto como ha avanzado- aquellos que han cambiado quedan así, engrosando las filas de los servidores del Caos. De este modo, a la vez que la civilización Humana crece rápidamente, tanto más lo hace el influjo del Caos por su parte. La corrupción física y espiritual de las razas creadas por los Antiguos Slann finalmente les destruirá. Incluso las criaturas creadas por las fuerzas del Caos están condenadas a la extinción. No obstante, con el triunfo final del Caos, toda la vida degenerará en una hirviente masa de protoplasma en la que almas errantes que gritan nadan desesperadamente, soportando las figuras que les fueron impuestas por los despreocupados Dioses del Caos. Pero la victoria del Caos, aunque cierta, puede ser demorada, pues lo legal y otras criaturas del vacío no Caóticas se afanarán en preservar sus propias identidades i ideales. Con el triunfo del Caos, ellos también serán barridos de vuelta al vacío para volver a encontrarse con las identidades en que se convirtieron cuando las puertas de desmoronaron. Los servidores del Caos se esfuerzan constantemente en socavar las civilizaciones de los Humanos, Enanos y Elfos
Y entre Humanos encuentra los más vehementes conversos, inocentes ya viciados por el ansia del poder, que el Caos puede ofrecerles a cambio de sus almas

Alfred Midfor, sacerdote
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