Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 43 el Dom Ago 30, 2015 8:17 pm.
Los posteadores más activos de la semana

La Gloria de Eisental - Vigésimo tercer torneo.

Miér Ene 04, 2012 10:10 am por Jodri Rompehierro

Los juglares se encargan de llevar las noticias aquellos que no saben leer, y con sus cánticos transmiten toda la información. Esta vez cantan himnos de guerra, de lucha y combate. Pero más allá de su exagerada visión, comentan el que será el vigésimo tercer torneo de Eisental:


La Gloria …


[ Lectura completa ]

Comentarios: 5

Para todos los usuarios.

Mar Ene 03, 2012 6:59 pm por Jodri Rompehierro

¡Muy buenas mis pequeños y Feliz Año Nuevo para todos!

Empezamos un año nuevo, y mi primera impresión no ha sido muy buena… Puede que esté confundido, o espere demasiado… Pero es lo que me parece y me cuesta decirlo… No sé si entenderéis a lo que me refiero.

En fin, aparte de …

[ Lectura completa ]

Comentarios: 9

Un día especial

Mar Oct 25, 2011 7:05 am por Jodri Rompehierro

Un día especial


Saludos a todos y a cada uno de vosotros. Hoy es un día muy especial, y en nombre de todos los administradores tengo que contaros algo. Esta vez no voy a narrar ningún combate, ni a rolear con vosotros. Creo que lo que voy a deciros es más importante. Algo dentro de mí me …

[ Lectura completa ]

Comentarios: 5


Nebunefer Asaph, PNJ

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Nebunefer Asaph, PNJ

Mensaje  Nebunefer Asaph el Sáb Oct 22, 2011 9:49 pm

Nombre:
Nebunefer Asaph

Raza:
Humano.

Sexo:
Femenino.

Edad:
68 años.

Profesión:
Estudiante < Erudito < Aprendiz de Hechicero < Hechicero adepto < Hechicero maestro.


Descripción física:
Hermosa, con delicada figura y una belleza admirable. 1,73 metros alcanza la femenina hechicera. Con su oscuro cabello que largo como es recorre las delicadas fibras de su cuerpo. Pálido y suave. Como nacido fruto del sangrado bastión de las Hermanas de Sigmar. Su mirada, feroz y al mismo tiempo seductora, se ahueca en esos oscuros parpados, maquillados siempre con suntuosas pinturas reflejo de su procedencia lhamniana. Perfectamente alienada, a escasos centímetros, aquellos labios se retuercen en mil sonrisas, embaucadoras, y cada una más. Fino cuello, hombros delgados y perfecto busto. Su figura desciende, y el agua al bajar por ella se asemeja los turbulentos ríos de Estalia. Sus caderas las cascadas de Lustria, allí donde las lianas de su cabello finalizan. Piernas perfectas, envida de todas las halfings ancianas de la Asamblea. Y al final, de aquel volar entre estrellas, están sus finos pies que al entran en un río las olas que forman parecen ser destellos de luz.

Descripción psicológica:
La ambición y el deseo la impulsan, la llevan a un camino peligroso del que suelte surtirse con su inquebrantable carácter. Es fiera y astuta. Temida para los que la conocen. No conoce la derrota y sus nervios suelen ser la calma antes de la tormenta. Se enfurece con facilidad, y pobres de aquellos que a escasos metros se encuentran. Porque su ira es divina, y su castigo un infierno. Le agrada que todo salga bien, sus esbirros bien lo tienen aprendido. Es una líder natural, admirada y respetada, tanto por sus logros como por su crueldad. Detesta la incompetencia, a los débiles que ni siquiera luchan por su vida. Opina que aquellos que no son dignos de levantarse no merecen ser llamados. Ella es inteligente y calculadora, muchas veces pierde el tiempo jugando los títeres que se cruzan en su camino, o los que persigue y caza.

Pertenencias:
Como hechicera que es, Nebunefer, siempre lleva varias bolsas repletas de ingredientes para sus hechizos colgando del cinto. En los saquillos se puede encontrar desde polvo de diversas tumbas, hasta colmillos de murciélagos, pasando por una gran cantidad de especias. Además suele llevar siempre un par de cráneos y su grimorio de tapas negras.

Sus ropas varían dependiendo del clima. Ha viajado mucho y ha llevado todo tipo de prendas, aunque siempre suele mudarse con bisutería procedente de los desiertos de Arabia. El frío le obliga a llevar gruesas pieles de osos, y cuero de otros animales. Pero cuando llega el calor, le gusta vestirse con ropas suaves, sedosas y seductoras, pues le agrada ver como los hombres pierden la vista al contemplar su delicado cuerpo.

Como armas prefiere las dagas cortas, son sutiles y fáciles de ocultar. Siempre lleva una en su cinto, afilada como los colmillos de un mastín es un arma mortífera en sus manos. También dispone de un báculo. Perteneció a uno de sus experimentos, pero a Nebunefer le gustaron las marcas arcanas y el rubí rojo que corona el bastón.

Familia:
Sus padres Sukhet y Lamashaestra, fueron los líderes de una afortunada tribu de nómadas que viajaba por las tierras desiertas de Khemri. En cargados de gobernar aquella gente la vida se les antojó más fácil. Ellos ya fallecieron, pero dejaron una descendencia de tres hijos. Entre ellos, y actualmente, un anciano varón de 73 años, el primogénito Suseb, el que ahora se ocupa de dirigir aquel navío por el vasto mar. Se encarga de llevar el peso del nombre sobre sus hombros pero lo consigue y sus nietos hacen muestra de ello. Otro hermano, Khansu, esta vez el más pequeño, con 62 años. Dedicado a los quehaceres religiosos, se ha convertido en el guía espiritual, en el sacerdote de su tribu. Y con su inquebrantable fe sigue enseñando los votos perdidos de los antiguos dioses Nehekarianos.

Historia:
Nacida y criada en el seno de aquella itinerante familia, tuvo suerte de tener a sus padres. No le faltó de nada, y nunca levantó una piedra a la hora de trabajar. Sus padres decidieron que su hija fuera una mujer ejemplar, una estudiosa de todos los campos, una adiestrada en el saber. Y lo consiguieron.

Desde bien pequeña se le enseñaron los conocimientos básicos como escritura, matemáticas, lengua o religión. Sus tutores se sorprendieron por la facilidad con la que asimilaba los conocimientos y supieron que la niña tenía un gran potencial. Creció y mientras lo hacía siguió estudiando. Sus conocimientos alcanzaron las ramas de la medicina, la física y la teología. Fue educada en las buenas costumbres y convertida en una exquisita señorita.

Hasta que un día, a la edad tempranera de los 16 años, se prendió la llama que guiaría sus futuros pasos.

Junto con uno de sus tutores, Nebunefer se adentró en el campo de la medicina natural. Fueron en busca de algunas plantas que por sus cualidades podían salvar la vida o arrebatarla, querían estudiarlas y saber algo más de ellas. Buscaron en un oasis cercano, donde el agua permitía que la vida brotara de mil colores, y buscaron sus plantas. Pero la muchacha encontró algo más que los brotes verdes. Una pequeña caja de madera sobresalía entre el agua y el barro. Tenía algunos signos grabados, la joven sintió curiosidad y la sacó del agujero. En su interior encontró una pulsera dorada con gravados e incrustaciones preciosas. No pudo resistirse a la belleza de aquel objeto, y sin dudarlo la introdujo en su mano. Pudo admirarla unos segundos antes de que el oro maldito se retorciera y apretara con fuerza a su muñeca. Nebunefer tembló de terror y fugaz su visión desapareció. Las imágenes del oasis y la verde vegetación se intercambiaron con un rostro demacrado, horrible, con tonos cambiantes y misteriosos. Sus fauces gigantescas se abrían a escasos centímetros de su rostro, tan cerca que podía oler el apestoso aliento mágico de la criatura. La cabeza se acercó, y ella no podía moverse, sus pies no respondía, ni su cuello podía girarse, entonces cuando el demonio se acercó a su cuello le habló, y su voz sonó como si mil voces estuvieses diciendo lo mismo a tiempo desigual:

“Exquisito manjar. Vida floreciente. Alma imperecedera. Te huelo, te siento, te admiro. Eres una mente privilegia, un tesoro en bruto que ha sido perfilado con los años. Tus conocimientos nacen de la mano de un genio. Pero, ¿Qué sabes? Conoces del reflujo de la sangre por las arterías, las ecuaciones más abrumadoras y las perfectas escrituras de tu gente. ¿Pero acaso conoces en fluir de los vientos mágicos por todo el confín del mundo, los conjuros más devastadores o las lenguas arcanas capaces de romper el corazón de un hombre con un susurro? Yo te lo puedo enseñar, y únicamente tienes que aceptarme.”

Las voces se esfumaron, y allí perdió la consciencia.

Los siguientes días fueron terribles para Nebunefer. No hubo una noche en la que aquel ser no apareciera en sus sueños para recordarle exactamente cada una de las palabras que le pronunció aquel día en el oasis, y en más de una ocasión se presentó como Uzht-Zuth. Resistió como pudo, evitaba dormir lo justo y necesario, pero al final tuvo que buscar por un remedio que calmara su mal. Estudió los viejos libros sagrados, repasó los mil cánticos, y probó infinidad de rituales junto con su hermano. Pero nada, aquel rostro demoníaco volvía noche tras noche. Estaba viviendo en un infierno. Su cuerpo se debilitó, su piel se estaba quedando flácida, y unas ojeras oscuras tatuaban la comisura de sus ojos. En poco tiempo estaba perdiendo la vitalidad de la que había gozado en su juventud.

No dejó de luchar contra su demonió, y al mismo tiempo, buscaba un remedio para detener la degeneración de su cuerpo. Había oído hablar de vampiros y hechicería negra, gente que podía sobrellevar el peso de los años sin dificultad. Pero las leyendas señalaban hacia las tierras lejanas del Imperio. Les planteó el deseo de marchar a sus padres, pero ocultó los motivos cambiándolos por intereses académicos. Tras calurosos enfrentamientos verbales sus padres accedieron, y así partió con un séquito de hombres hacía las tierras del Emperador.

Alcanzó los 21 años, y aún vagaba de un pueblo a otro buscando la forma de remediar sus males. A profundizó en sus estudios, pero nada le servía. Todo intento era insubstancial, nada podía hacer, y pronto su voluntad se quebró. Desdichada y fracasada buscó ayuda en la hechicería. Fue un error para su alma que pronto descubriría.

En la ciudad Leichenberg, Nebunefer encontró la ayuda mágica que necesitaba. Un enrevesado hechicero amatista llamado Zakkerit se ofreció para guiarla como hechicera, aunque el preció fue más que elevado. Tuvo que empeñar todos sus bienes, y los hombres que la acompañaban tuvieron que trabajar de sol a sol para aportar un salario de subsistencia. Los venideros meses los pasó junto a su maestro. Vivió con él, y éste la endureció con su estricta disciplina. Nebunefer pasó por mil infortunios, Uzht-Zuth seguía acechándola y su vitalidad se escapaba fugaz por los poros de su piel. Después de pasar los primeros meses arreglando estantes y limpiando utensilios consiguió empezar su adiestramiento en la magia.

Fue su estudio más difícil. Tuvo que dedicar todo el tiempo del día a leer viejos libros y a recitar tortuosos vocablos, sabiendo que el simple error podría traerle consecuencias terribles. Con mucho esfuerzo aprendió los hechizos arcanos más elementales, el dominio de los vientos y las teorías sobre la magia. Fue cogiendo experiencia hasta consiguió invocar todo su repertorio de hechizos con naturalidad y precisión exquisita. Pero una vez más las cosas se complicaron para la aprendiz. En menos de un año había acabado con toda su fortuna, y el dinero de su gente no era suficiente para seguir con sus clases. Se vio obligada a dejar los estudios y siguió por su propio pie. Al menos había conseguido una buena base para empezar sus estudios oscuros y salvar lo que quedaba de su demacrado cuerpo.

Una vez más, recogió sus bártulos y viajó a una pequeña aldea de Sylvania, conocida como Sumpfdorf. Esta vez siguió en solitario, dejó a sus compañeros en Leichenberg, sin decir nada a nadie. Sabía que debía adentrarse en los oscuros paramos de la muerte, sabía que no resultaría fácil, pero prefería andar sola, pues no confiaba en ninguno de sus antiguos fieles. Allí se instaló, ayudó con sus conocimientos a la gente del lugar y éstos la recibieron con recelo. Le costó muchísimo ganarse la confianza de aquella gente. Habían sufrido mucho y aún seguían siendo acosados por los males del lugar. Nebunefer pasó 5 años en aquella tierra maldita, sus pesadillas iban en aumento y sentía a veces como una fuerza oscura se apoderaba de su ser.

Nunca dejó sus estudios de hechicería, y allí, a los sombras de sus vecinos pudo adentrarse en el mundo de la nigromancia. En sus viajes por aquel desolado territorio encontró varios libros de hechicería oscura, pero para ello tuvo que saquear más de un mausoleo y ver como terribles maldiciones torturaban su cuerpo y mente. Los libros que encontró, con las tapas de forro negro, las páginas hechas con piel humana y escritas en sangre, le sirvieron para aprender nuevos hechizos con los que prosiguió sus experimentos. Pero su cuerpo seguía marchitándose a una velocidad sorprendente. Todos sus intentos estaban fracasando y sólo conseguía prolongar su vida para ver la putrefacción de su cuerpo. Finalmente cayó en un torbellino de locura y desesperación. Tan grande fue su tormento que aquel demonio que la visitaba en sueños se materializó enfrente suya ante sus ojos despiertos. Y le habló con sus mil voces:

“El trato. ¿Por qué no aceptas el trato? Llevas años buscando una cura para tu enfermedad y el remedio ha estado todo el tiempo ante tus ojos. Yo te puedo devolver la belleza que has perdido, el tesoro que andas buscando. Solamente acepta el trato.”

Naufragada como estaba en aquel mar de delirios no pudo resistirse aquel ofrecimiento, y sin saber que su alma quedaría vendida al demonio, cerró el trato. Un destello mágico iluminó toda la estancia y Nebunefer quedó cegada durante varios minutos. Cuando recuperó la visión y se miró las palmas de las manos descubrió que ninguna arruga recorría su cuerpo. Su cabello desteñido había recuperado su color natural y la demacración de su rostro había desaparecido. La hechicera se sintió feliz, en paz, después de muchísimos años. Lo que ella no descubrió nunca fue que todo era una ilusión. El demonio no tenía poder para devolverle los años perdidos pero al menos sí que podía moldear la realidad para que ella y el resto la vieran bella y hermosa como lo fue a los 21 años.

Uzht-Zuth desapareció de sus sueños, no volvió a verle en nunca más. Ahora podía hacer una vida normal y en aquel lugar de mala muerte nadie se inmiscuiría en su vida. Aunque tomó precauciones, se mudó a Waldenhof, capital de Sylvania. Era una grande ciudad y ella simplemente una más entre la muchedumbre. A profundizó con sus estudios nigrománticos y pronto se convirtió en una excelente hechicera. Sus amigos fueron los no muertos, eran leales y nunca le llevaban la contraria. Pero un día, sin el menor aviso, su demonio se materializó otra vez.

“Te escapas de tu destino con esas malas artes. ¿A caso no quieres entregarme lo que me debes? No importa cuánto tardes, esperaré como he hecho todo este tiempo, y cuanto más poder consigas más gratificante será devorarte.”

Pero esta vez Nebunefer estaba preparada. No le tenía miedo y sin dudarlo le replicó con tal de ahuyentarlo de su mente de una vez y por todas. Uzht-Zuth rió, y sus carcajadas fueron como un azote para la mente de la nigromante.

“¿Te burlas de mi? Estamos unidos, nuestro vinculo es mucho más que esas alhaja que se aferra a tu muñeca. Además, se lo que quieres. Te conozco más que te conoces tú. Eres ambiciosa, siempre has deseado el poder, el conocimiento. Y yo te puedo ayudar a lograr la sabiduría eterna. Logras evitar la muerte con tus poderes, no hay nada que pueda hacer más que ayudarte. Te guiaré si es lo que quieres”.

El demonio reconoció su derrota. Para apoderarse de su alma necesitaba que muriera, que expirara su vida, pero aquella chica la burlaba a cada instante con su oscuro saber. Prefirió ayudarla, hacerla fuerte y poderosa, no sabía cuando le arrebataría el alma, y esperaba con ansia el momento sabiendo que cuanto más poder abarcase la hechicera de mayor regocijo gozaría al lamer su esencia.

Los venideros años los pasó en diferentes lugares. Recorrió las tierras de Bretonia, las montañas enanas e incluso viajó al nuevo mundo en busca de ancestrales artefactos. Sus viajes no fueron trigo blando, los cazadores la olían y tanto sacerdotes como hechiceros celestiales la perseguían. Tuvo que ocultarse, y vigilar bien sus espaldas. Se cuidó de hacer amistades, no podía confiar en cualquiera, examinaba a los hombres y sólo aquellos que mostraban su alineamiento caótico fueron aceptados. Con su voluntad de acero y su fiereza bestial consiguió reunir a un puñado de hombres de las más diversas categorías, todos ellos renegados, perseguidos o maldecidos. Gente que no tenía opción en la vida y que encontró la motivación al lado de Nebunefer.

Sus estudios más recientes la llevaron hasta les tierras frías de Kislev. Siempre había rehusado alejarse tanto de su tierra, pues sentía como el demonio se fortalecía cuánto más cerca se encontraban del norte. Trató de evitarlo hasta que vio que aquel territorio era perfecto para seguir con sus investigaciones. El frío conservaba mejor los cadáveres y entre tanta nieve podría ocultarse con facilidad. Guiada por Uzht-Zuth, Nebunefer y sus hombres se asentaron en la ciudad derruida de Praag. Allí establecieron su sede. Construyeron un bastión subterráneo, con multitud de celdas y enrevesados pasadizos. Con sus poderes la tarea de construcción no resulto difícil, mientras los no muertos se encargaban de cavar, sacar tierra y poner rocas, sus hombres vivos buscaban comida y otros bienes como ropas o cuerpos.

Aquel lugar se convirtió en su residencia y en su laboratorio. Expandidos por todos los confines del mundo, los esbirros de la nigromante apresaban a los más ilustres estudiosos. Ya fueran elfos o enanos, magos o sacerdotes, hombres de letras o de ciencias. A ella le daba igual. Simplemente necesitaba que fueran eruditos para poder arrebatarles la sabiduría que habían adquirido con sus estudios. Y así lo hacía, pues le resultaba más fácil aprender de los vivos que leer un libro tras otro. Con sus dotes nigrománticas les absorbía sus conocimientos, pero trataba de dejarlos con vida, aunque quedaran como cuerpos sin mente. Entonces, Uzht-Zuth utilizaba sus poderes para doblegarles la voluntad y atarlos a los designios de la hechicera.


Y así estaba siendo hasta el día que una coalición de cazabrujas y sacerdotes descubrió su paradero. Atacaron por sorpresa y a la luz del día. Los gritos de dolor y los cadáveres llenaros cada uno de los pasillos. En aquel momento, Nebunefer experimentaba con un interesante sujeto, el numero 21, pero tuvo que dejar sus investigaciones para otra ocasión con tal de salvar su vida. Utilizó todo su potencial, y pobres de aquellos que se cruzaron en su huida. Desató su ira en aquellos que la habían molestado y con sus cadáveres armó un nuevo contingente. La batalla duró todo un día y sólo a la noche pudo dejar su hogar mientras nuevos hombres de fe llegaban para arrasarlo todo. Se desentendió dejando atrás una maldición para que los caídos se levantaran interminablemente de su descanso eterno, y con un puñado de hombres partió en busca de un nuevo hogar.


La batalla prosiguió durante toda la noche y los hombres sólo pudieron que defenderse ante la marea de huesos y acero. Las criaturas no muertas no necesitaban comer, ni beber, ni siquiera descansar. Luchaban con ferocidad y cada vez que un sacerdote caía se levantaba al instante para engrosar sus filas. Tras centenares de muertes la fe consiguió barrer el mal del lugar. Los cazadores encendieron piras y quemaron los cuerpos que no dejaban de retorcerse ni cuando el fuego los consumía. Mientras, los sacerdotes alzaban rezos a sus divinidades para purgar la huella de la oscuridad. Pero en los más hondo del bastión subterráneo, una celda quedó por abrir, oculta con los poderes mágicos de la hechicera. Los cazabrujas y sacerdotes no dieron con ella y allí quedó, en silencio con un hombre atado a una ruin silla de madera.

Después de la batalla, Nebunefer huyó por la tundra, con sus fieles seguidores, hacia el sudeste. Allí, a las faldas de las montañas, cerca de Belev se instaló. Ahora pretende restaurar su compañía y volver a construir un refugio donde seguir experimentando para adquirir más y más poder.

Características primarias

Habilidad de armas (HA): 20 + 12 = 32
Habilidad de proyectiles: 25 + 12 =37
Fuerza (F): 20 + 18 = 38
Resistencia (R): 25 + 16 = 41
Agilidad (Ag): 20 + 29 = 49
Inteligencia (I): 25 + 49 = 74
Voluntad (V): 20 + 55 = 75
Empatía (Em): 25 + 25 = 50

Habilidades secundarias:

Heridas (H): 11 + 5 = 16
Bonificación por Fuerza (BF): 3
Bonificación por Resistencia (BR): 4
Movimiento (M): 4
Puntos de destino: 3

Habilidades

-Buscar. Nivel: 2
Esta habilidad sirve para registrar una zona en busca de pistas, tesoros y demás objetos ocultos “incluidas posibles trampas”.

-Canalización. Nivel: 3
Esta habilidad se usa para controlar los vientos de la magia. Cualquier tipo de conjuro implica la manipulación de los vientos de la magia, pero cuando se requiere mayor sutiliza o control se usa la Canalización.

-Carisma.
Esta habilidad se usa para manipular a los demás: lograr que cambien de opinión individuos y grupos pequeños, mentir convincentemente, tirarse un farol e incluso mendigar. En el Carisma también se incluye la insinuación y la seducción.

-Cotilleo.
Esta habilidad se usa para obtener información. Es útil para captar rumores, enterarse de las últimas noticias y participar en conversaciones informales.

-Hablar idioma "Reikspiel, Clásico, Nehekariano, Khazalid, Eltharín".
Esta habilidad sirve para comunicarse con otros en un idioma común para ambos. La mayoría de los idiomas del Viejo Mundo derivan de una misma lengua antigua, pero las raíces comunes están tan profundamente enterradas que a todos los efectos cada raza o nación habla su propio idioma. En circunstancias normales y si todos los hablantes conocen el idioma, no es necesario hacer tiradas de habilidad. Tendrán que hacerlo para imitar o comprender acentos locales, o para hablar como un nativo cuando no se es tal.

-Intimidar. Nivel: 2
Se usa esta habilidad para coaccionar o asustar a los demás.

-Leer/escribir. Nivel: 2
Esta habilidad se usa para leer o escribir en cualquier idioma en el que sepas hablar. En condiciones normales no se requiere ninguna tirada de habilidad "ni para leer ni para escribir", aunque son necesarias para descifrar fraseologías confusas, usos arcaicos y giros idiomáticos poco frecuentes.

-Lengua Arcana "Magia, Demoníaca".
Esta habilidad se usa para lanzar hechizos. Para poder usar magia debes hablar en una lengua arcana. A diferencia de otros idiomas, las lenguas arcanas no se usan en conversaciones cotidianas, sino para manipular las energías mágicas. Todos los pergaminos y grimorios están escritos en una lengua arcana.

-Montar.
Se usa esta habilidad para llevar caballos y otras monturas, especialmente si se va a galope o por terreno peligroso, para saltar a la grupa, etc.

-Percepción.
Se usa esta habilidad para observar el entorno y descubrir pequeños detalles que otros podrían pasar por alto. También puede usarse para detectar pozos, trampas y otros peligros físicos.

-Sabiduría académica “Historia, Magia, Nigromancia”.
La Sabiduría se usa para recordar hechos y cifras relevantes, y “si se tiene acceso a las instalaciones o recursos apropiados" para investigar. La Sabiduría académica indica una profundidad de conocimientos muy superior a la Sabiduría popular en tu oficio, y requiere un estudio exhaustivo.

-Sabiduría popular "Imperio, Nehekara, Kislev".
Se usa la Sabiduría popular para recordar las costumbres, institucione, tradiciones, personalidades públicas y supersticiones de una nación, grupo cultural o raza. La Sabiduría popular no representa un aprendizaje intelectualista, sino los fundamentos que se aprenden creciendo o viajando por una región en particular.

-Sanar.
Esta habilidad se usa para proporcionar atención médica a los heridos.

-Sentir magia. Nivel: 3
Conocida a veces como "visión bruja", esta habilidad se usa para detectar la presencia de magia. Los hechiceros describen esta habilidad como sexto, séptimo y octavo sentido. Pueden verse los vientos de magia, lo que permite determinar la potencia o debilidad con que soplan dichos vientos en un zona concreta.

-Tasar.
Esta habilidad sirve para determinar el valor de los objetos cotidianos, así como de objetos valiosos como joyería, gemas y obras de arte.

Talentos

-Afinidad con el Aethyr.
Estás en armonía con el Aethyr y tienes más facilidad para manipular los vientos de magia.

-Genio aritmético.
Tienes un don para el cálculo y, con tiempo, puedes resolver casi cualquier problema matemático.

-Cortés.
Recibes 5% permanente a tu Empatía.

-Imperturbable.
Tu inquebrantable mente es menos susceptible a sucesos enajenantes.

-Intelectual.
Recibes un +5% permanente a tu Inteligencia.

-Lingüística.
Tienes un don natural para los idiomas.

-Magia pueril “Arcana”.
Conoces las técnicas más básicas de la magia. Puedes intentar lanzar cualquier hechizo de la especialidad del talento Magia pueril “Arcana”.

-Magia Menor "Armadura de Aethyr, Silencia, Caminar por el cielo, Disipar".
Conoces un hechizo común a todas las formas de magia.

-Magia Oscura.
Sabes como manipular el Dhar (la magia negra) para que te alimente tus hechizos. La Magia Oscura te concede más poder, pero es mucho más peligrosa. Cuando lances un hechizo puedes optar por usar las energías del Dhar para nutrirlo.

-Manos rápidas.
Eres muy diestro a la hora de tocar a tus oponentes en combate cuerpo a cuerpo mientras lanzas un hechizo.

-Meditación.
Puedes concentrar tu mente e ignorar el mundo que te rodea.

-Muy resistente.
Recibes un 5% permanente a tu Resistencia.

-Proyectil infalible.
Sabes hacia donde apuntar los proyectiles mágicos para que hagan el máximo daño.

-Puntería.
Recibes un 5% permanente a tu Habilidad de proyectiles.

-Recio.
Recibes un 1 permanente a tus Heridas.

-Saber Oscuro "Nigromancia".
Has abrazado una de las artes prohibidas de la hechicería. Es tal el estudio y la concentración requeridos que sólo puedes llegar a conocer un Saber Oscuro. Puedes lanzar cualquier hechizo de la lista "Nigromancia".

-Viajero curtido
Tienes una experiencia de viaje exhaustiva.

Nebunefer Asaph
PJ

Mensajes : 10

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.